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La calidad salvó la noche

ene 25, 08 La calidad salvó la noche

La del miércoles fue la llamada “fecha latinoamericana” de Cosquín. Se lucieron, además de Jairo y Teresa Parodi, Cecilia Todd y Los Kjarkas.

Noche difícil para aquellos artistas como Teresa Parodi, Jairo y Los Kjarkas que debían actuar después del ciclón que fue el Chaqueño Palavecino. La quinta luna de Cosquín tuvo una plaza Próspero Molina a la mitad.

La apertura de la noche más latinoamericana del Festival estuvo a cargo de Teresa Parodi, que se despachó con clásicos como Apúrate José, Cielo del albañil y La canción es urgente, entre otros, que maravillaron al público que agradeció de pie y con aplausos más que sentidos.

El charanguista Rolando Goldman junto a un moderno quinteto de cuerdas interpretó El avenido, de Leguizamón, y una rara y agradable versión de La olvidada, de Yupanqui. La exquisita venezolana Cecilia Todd, con un cuatro, dejó su huella con su hit Pajarillo verde .

Unos minutos antes de la una de la mañana, Jairo presentó en sociedad su último y más folclórico disco Criollo, con temas como Fuego de Anymaná, Peoncito de estancia y, a dúo con su hermano Jorge González, Criollo. La huanchaqueña hizo poner de pie a la plaza. “En este año yupanquiano quiero decir que Yupanqui tuvo una familia parisina muy amiga que lo apoyó mucho, los Pons, que son una especie de embajadores sin cartera; yo quiero dedicarle a Raquel Pons esta canción, como lo hubiera hecho Yupanqui con tanto gusto y tanto amor”, dijo Jairo y emocionó a la gente con la milonga Los hermanos. Jairo también invitó al escenario a “mi querido, mi entrañable, mi talentoso amigo Rafael Amor”, con quién cantó una nueva zamba, La silenciosa.

Durante la hora en que el juglar del norte cordobés estuvo en la plaza Próspero Molina no faltaron La pobrecita -cantada a capella-, Indio toba y Chacarera de las piedras.

Antes, la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, bajo la dirección de Popi Spatocco había presentado dos versiones impecables de Juana Azurduy y Balderrama. Mientras que bajo la batuta de Oscar Delía, Hugo Marcel le puso voz a Los mareados, ese himno de Cobián y Cadícamo. También actuó Gisela Santa Cruz con las Diabladas de Oruro y Raúl Barboza con Néstor el Duende Garnica.

El cierre, ya de madrugada, estuvo a cargo de una de las bandas renovadoras del folclore boliviano: Los Kjarkas.

Por Gustavo Molina
Fuente: Clarín
Viernes 25 de Enero de 2008
http://edant.clarin.com/diario/2008/01/25/espectaculos/c-01301.htm