Se requiere Flash Player 8

Jairo y un puñado de canciones que volvieron a emocionar

Jairo y un puñado de canciones que volvieron a emocionar

A su repertorio conocido, sumó obras que estarán en su próximo disco. Un gran artista que mantiene un nivel de convocatoria sin altibajos.

Rincón de amigos. El cordobés interpretó “Corazón contento”, de Palito.

Por Pedro Robledo / Especial para La Capital

El público que sigue a Jairo no reclama novedades. De todas maneras, el artista siempre le da más y en cada concierto ofrece algo novedoso. Con un gran manejo del escenario, siempre con el espejo de Jacques Brel, su gran referente, Jairo se plantó una vez más, esta vez en el Fundación Astengo, delante de las canciones y se mostró suelto y seguro.

Después de un arranque con “La balacera”, “Milagro en el Bar Unión” y “Caballo loco”, en donde puso dramatismo a una historia de un triste divorcio, el sonido se fue ajustando y mejoró notoriamente. Se lo notaba relajado, como cantando en casa para los amigos. Y a su extensa obra reciente, agregó rescates como “Duerme negrito”, la obra recopilada por Yupanqui, en una versión precisa, respetuosa de la original.

“Vallecito”, de Buenaventura Luna, fue otra de las novedades. “La escuché de chico, siempre quise cantarla”, dijo respecto al tema que también estará en el nuevo disco.

Luego Jairo dedicó un bloque al tango. “Esta la canté en francés, pero prefiero la letra en castellano”, confesó antes de ofrecer “Milonga del trovador”, la que más orgullo le da cantar porque la dupla Piazzolla-Ferrer la escribió pensando en él. Compartió la anécdota de cómo Astor conoció a Gardel (en Nueva York) y, con el estilo del zorzal, cantó “Cuesta abajo” y “Revolver”, proponiéndole al público introducirse en las historias.

Al próximo segmento lo denominó “rincón de amigos y colegas” y ese fue un bloque cargado de afecto a sus pares. “Corazón contento”, de Palito Ortega, en una balada a su estilo, “Vagabundear”, la obra de Serrat con ritmo de aire de chacarera y “Ella ya me olvidó”, de Leonardo Favio, fueron las elegidas para este tributo amistoso.

Su familia también tuvo protagonismo en un tramo del show. “Me encanta esta hora del día”(a Teresa), “Lucía” (escrita cuando su hija le informó que se iba a vivir a España), “El ferroviario” (al padre) y “Gracias a la vida”, cantada en francés con su multifacético hijo Jaco, quien hace coros, percusión, toca teclado y además oficia de mánager.

“Cantar es salud”. Jairo no tiene la presión de sacar discos, pero le sucede que le surgen nuevas canciones y proyectos y su inquietud le impide que queden obras inéditas ó perdidas en el camino. “Esto es salud, cantar es salud”, comentó antes de ofrecer “Vivir enamorado” y cerrar con “Venceremos”, el manifiesto por los derechos civiles que María Elena Walsh adaptó de la obra emblemática de Joan Baez y que él cantó en el Obelisco en 1983 para el cierre de campaña de Alfonsín.

Se fue para volver y entregar los bises reclamados. Aunque previsibles, “Antiguo dueño de las flechas”, “Chacarera de las piedras” y “Ave María”, volvieron a emocionar. “Esta, más que una canción, es una plegaria”, dijo sobre la última obra, la que cantará especialmente, en mayo, en la boda de su hija Lucía. Antes, dejará listo el nuevo disco, de canciones de los 60 y 70, que incluirá, entre otros, un tema de Los Beatles a dúo con Pedro Aznar.